Hace unos años apenas existían puntos de acceso inalámbricos y casi todo el mundo recurría al cable de par trenzado para salir a Internet. Hoy en día ya no ocurre eso. Las propias operadoras ofrecen soluciones WiFi a sus clientes sin mayor dificultad. El problema es que, cuantas más redes de este tipo existen, también mayores son las probabilidades de sufrir interferencias.
Una de las soluciones más comunes que escuchará por ahí es recurrir al cambio de canal. Para los más expertos en la materia, esto puede hacerse en apenas dos minutos, pero hay mucha gente que desconoce qué es un canal y cómo influye esto en nuestras redes inalámbricas. Precisamente esto es lo que vamos a explicar hoy.


